El documento “Finanzas y biodiversidad para territorios posibles” formulado por el Fondo Acción y la Universidad EAFIT aborda la necesidad crítica de movilizar capital hacia la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad en Colombia, un reto financiero global dada la alta dependencia económica de los servicios ecosistémicos.
Para superar el perfil de riesgo-retorno y los largos plazos de las inversiones en conservación, se destaca el concepto de “Blended Finance” (financiamiento combinado), el cual utiliza recursos de inversionistas con diferentes perfiles de riesgo para alcanzar metas de desarrollo sostenible. El documento identifica 17 esquemas potenciales de blended finance en el país y subraya que Colombia posee las condiciones necesarias para su implementación, aunque se requiere una mayor difusión y conocimiento de estos instrumentos.
El documento también analiza las Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN), acciones que buscan proteger, conservar y restaurar ecosistemas, contribuyendo simultáneamente al bienestar humano, los servicios ecosistémicos y la resiliencia. Dada la significativa brecha de financiación para cumplir con las metas ambientales nacionales, como la PNGIBSE y la NDC de cambio climático , el texto identifica 18 instrumentos financieros y económicos utilizados globalmente para financiar las SbN, de los cuales 15 ya tienen aplicación en Colombia. Además, presenta una herramienta práctica desarrollada por Fondo Acción, Diorama y el DNP para que desarrolladores e inversionistas puedan identificar y evaluar si una iniciativa cumple con los criterios de SbN de la UICN.
El documento se enfoca en los desafíos que enfrenta la banca comercial privada al financiar la bioeconomía, la economía regenerativa y las SbN. La dificultad principal radica en la brecha entre el modelo tradicional de riesgo de la banca y la estructura de negocio de estos sectores emergentes, que requieren capital de largo plazo y garantías diferenciadas. Si bien mecanismos como bonos temáticos y préstamos verdes han sido utilizados, estos a menudo se apalancan con el financiamiento mixto o capital catalítico (como subsidios y garantías de fondos públicos) para mitigar el riesgo y atraer la inversión privada.
La creciente presión regulatoria, impulsada por estándares como el TNFD (Taskforce on Nature-related Financial Disclosures), obliga a las instituciones financieras a gestionar e informar los riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza, lo que impulsa la diversificación hacia estos nuevos portafolios de crédito.
Finalmente, el documento propone el Pago por Resultados como un mecanismo fundamental para mejorar el impacto territorial de las inversiones en biodiversidad y clima. Basado en talleres regionales, se argumenta que el relacionamiento funcional y lineal entre financiadores, estructuradores y comunidades a menudo genera un “no lugar”, resultando en baja apropiación y resultados subóptimos. Al condicionar el desembolso de fondos al logro de metas medibles, el enfoque de Pago por Resultados replantea el rol de los actores, promueve la confianza, la colaboración y la responsabilidad conjunta, transformando las relaciones superficiales en un “lugar” de arraigo y compromiso, lo que se traduce en proyectos más efectivos y sostenibles a largo plazo.
Consulte este documento en el siguiente enlace: Finanzas y biodiversidad para territorios posibles


