En homenaje al investigador estadounidense Hugh Hammond Bennett, se conmemora cada 7 de julio el Día Internacional de la Conservación del Suelo, una fecha para reflexionar acerca de la importancia de este recurso para los seres vivos y su cuidado.
El suelo es un componente fundamental del ambiente constituido por minerales, aire, agua, materia orgánica, macro, meso y micro-organismos, cumpliendo funciones vitales para la sociedad y el planeta. También se constituye como un recurso indispensable y determinante para la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas, a través del soporte y la regulación de nutrientes y otros servicios ecosistémicos que facilitan el desarrollo de actividades como la agricultura, la minería y los asentamientos humanos.
El suelo incide en gran manera en la regulación del clima global y regional, la purificación del aire, captura de CO2, soporte y mantenimiento de la biodiversidad, la producción de alimentos, fibras, medicinas, bioenergía, y es el hábitat la fauna y flora.
En este sentido, en un trabajo articulado entre sector público, privado y ONG se desarrollan diferentes estrategias de restauración y recuperación de las áreas degradadas del país. Estos ejercicios son resultado de la cooperación e iniciativa de comunidades rurales, las cuales se vinculan a estos procesos de manera directa a través de acuerdos de conservación en alianza con organizaciones públicas y privadas, asignando espacios en sus predios para el desarrollo de acciones de restauración y participando de manera activa en el seguimiento y monitoreo.
Consulte más acerca de esta celebración en el siguiente enlace: La conservación y protección del suelo es otro de los logros ambientales de Colombia – MADS


